lunes, 9 de julio de 2012

Poema del álamo solitario


(En homenaje a "La balada del álamo Carolina" de Haroldo Conti)

Chopo americano,
Fornido te yergues ante la distancia
Y aunque cerca tuyo
Dos jilgueros pasan enlutados de invierno
Tú juegas burlando a cada estación
Las hojas como barriletes usas en tus ramas
Y en las nubes buscas a otros árboles
En idénticas formas a ti

El bosque hierve en tus raíces
Como la sangre en tu corteza
Y con despecho al paisaje puedes ver
Que aunque la tierra te cubre, también te separa
Lloras cada gota de savia
La lejanía de tus iguales
Pero  alguna vez  de una semilla
Nacerá un pequeño  herbaje como  lo has hecho tú

Álamo Carolina,
En aquellos años
Eras tan feliz sintiéndote árbol
¿Por qué hoy no alcanza con desear ser tú mismo?
La lluvia te ha dejado como espejo un charco
Para mirarte
¿Qué pudieras envidiarle al camino,
Al hombre ó al río?
Aunque temas por cada atardecer solitario
El  tiempo, aquella broma inevitable
Nos llegará a todos por igual

Observa con atención, ilustre álamo
Que tus frutos son tu dulce optimismo
Si tan sólo fueses cuerpo de guitarra
Lo entenderías
Maternal como un eco que resguarda al sonido
Te volverías canción
Serías eterno
Fresca primavera  en boca de niño

Sonríe, antiguo árbol
Tus hojas pronto volverán a reverdecer

No hay comentarios:

Publicar un comentario